A diferencia de hace un tiempo, hoy en día es muy común regalar juguetes, básicamente cuando tenemos niños, porque siempre están invitados a un sin fin de cumpleaños, comuniones y otras fiestas. Pero muchas veces pensamos que un juguete no es tan útil como otras cosas también es frecuente pensar que malcriamos a los niños regalándoles tantos juguetes. Pero, no está de más destacar que hay muchos juguetes entre los que elegir y que, desde luego, no todos los juguetes son iguales. Ahora bien, regalando juguetes didácticos tenemos la oportunidad de enseñar a nuestros niños a jugar aprendiendo. Siendo esta una de las mejores contribuciones a su educación, ya que en la infancia son auténticas esponjas que absorben todo lo que les enseñamos, y debemos aprovechar esta increíble predisposición ya que cuando crezcan ya no tendrán esa capacidad. Por este motivo, es básico que nos volquemos en su educación; y esto es verdaderamente muy sencillo si tenemos a mano juguetes didácticos y hacemos un buen uso de ellos.

Además, por si fuera poco, a medida que los niños vayan perfilando sus intereses (que por otra parte son muy cambiantes hasta bien superada la adolescencia) con nuestro apoyo constante, es posible relacionar esos intereses con los diferentes juguetes didácticos, porque es posible encontrar juguetes para todos los intereses habidos y por haber.

De la utilidad de los juguetes didácticos

En contra de lo que usualmente se dice, oye y escucha, los juguetes didácticos no tienen necesidad de ser aburridos; de hecho, podemos encontrar muchos tipos de juguetes didácticos, como juguetes interactivos, para el ordenador, para construir cosas, para ver cómo funciona un sistema físico, para entender cómo funcionan las energías renovables, etc. En PracticaCiencia somos especialistas en este tipo de juguetes.

Hay quien podría argüir que los niños no quieren este tipo de juguetes, que ahora solo quieren consolas. Estamos de acuerdo con la idea general pero tan solo en parte: está claro que si nosotros, los adultos, no insistimos en añadir cultura al bagaje intelectual de nuestros pequeños, cuando sean mayores, si no hacemos esto solo van a interesarse por los móviles y las consolas. Pero hay una alternativa, y es que si los padres y madres nos embarcamos de lleno en la educación de nuestros pequeños gracias de los juguetes didácticos, podemos obtener como resultado una generación más capacitada y más culta. Pensamos, en definitiva, que tenemos que y disfrutar de las actividades didácticas con nuestros hijos; por todo ello pensamos que deberíamos recuperar los juguetes didácticos en la educación de nuestros hijos y de nuestras hijas.